¿Lo duda? Pregúntese entonces cuándo fue la última vez que cruzó la calle por el paso peatonal. ¿Exagerado? No lo creo. ¿Lo duda? Pregúntese cuándo fue la última vez que cruzó la calle con un amigo por el paso peatonal. ¿Exagerado? Sigo sin creerlo. ¿Lo duda? Pregúntese cuántos se cuestionan esto y puede que comience a creerme un poquito y a visualizar entonces la cantidad de personas que no cruzamos la calle por el paso peatonal. Pero este es solo un ejemplo; y podríamos sugerir miles más que a diario ocurren, desde pequeñas faltas que cometemos ya sin darnos cuenta y que llegamos a aceptar como algo común, normal, cotidiano y hasta legal.
24 enero 2012
De regreso, en el metro (Reflexiones sobre la rebeldía)
¿Lo duda? Pregúntese entonces cuándo fue la última vez que cruzó la calle por el paso peatonal. ¿Exagerado? No lo creo. ¿Lo duda? Pregúntese cuándo fue la última vez que cruzó la calle con un amigo por el paso peatonal. ¿Exagerado? Sigo sin creerlo. ¿Lo duda? Pregúntese cuántos se cuestionan esto y puede que comience a creerme un poquito y a visualizar entonces la cantidad de personas que no cruzamos la calle por el paso peatonal. Pero este es solo un ejemplo; y podríamos sugerir miles más que a diario ocurren, desde pequeñas faltas que cometemos ya sin darnos cuenta y que llegamos a aceptar como algo común, normal, cotidiano y hasta legal.
11 enero 2012
Sobre Derechos Humanos
Me gusta imaginar que quizá un día no haya nación o poder que lleve la bandera de la libertad y los derechos humanos delante de sus ejércitos asesinos. "Yo tengo un sueño..." Diría King.¿De qué tenemos que pedir perdón? ¿De qué nos van a perdonar? ¿De no morirnos de hambre? ¿De no callarnos en nuestra miseria? ¿De no haber aceptado humildemente la gigantesca carga histórica de desprecio y abandono? ¿De habernos levantado en armas cuando encontramos todos los otros caminos cerrados? ¿De no habernos atenido al Código Penal de Chiapas, el más absurdo y represivo del que se tenga memoria? ¿De haber demostrado al resto del país y al mundo entero que la dignidad humana vive aún y está en sus habitantes más empobrecidos? ¿De habernos preparado bien y a conciencia antes de iniciar? ¿De haber llevado fusiles al combate, en lugar de arcos y flechas? ¿De haber aprendido a pelear antes de hacerlo? ¿De ser mexicanos todos? ¿De ser mayoritariamente indígenas? ¿De llamar al pueblo mexicano todo a luchar, de todas las formas posibles, por lo que les pertenece? ¿De luchar por libertad, democracia y justicia? ¿De no seguir los patrones de las guerrillas anteriores? ¿De no rendirnos? ¿De no vendernos? ¿De no traicionarnos?
¿Quién tiene que pedir perdón y quién puede otorgarlo? ¿Los que
durante años y años se sentaron ante una mesa llena y se saciaron
mientras con nosotros se sentaba la muerte, tan cotidiana, tan nuestra que acabamos por dejar de tenerle miedo? ¿Los que nos llenaron las bolsas y el alma de declaraciones y promesas? ¿Los muertos, nuestros muertos, tan mortalmente muertos de muerte "natural," es decir, de sarampión, tos ferina, dengue, cólera, tifoidea, mononucleosis, tétanos, pulmonía, paludismo y otras lindezas gastrointestinales y pulmonares? ¿Nuestros muertos, tan mayoritariamente muertos, tan democráticamente muertos de pena porque nadie hacía nada, porque todos los muertos, nuestros muertos, se iban así nomás, sin que nadie llevara la cuenta, sin que nadie dijera, por fin, el "¡YA BASTA!" que devolviera a esas muertes su sentido, sin que nadie pidiera a las muertos de siempre, nuestros muertos, que regresaran a morir otra vez pero ahora para vivir? ¿Los que nos negaron el derecho y don de nuestras gentes de gobernar y gobernarnos? ¿Los que negaron el respeto a nuestra costumbre, a nuestro color, a nuestra lengua? ¿Los que nos tratan como extranjeros en nuestra propia tierra y nos piden papeles y obediencia a una ley cuya existencia y justeza ignoramos? ¿Los que nos torturaron, apresaron, asesinaron y desaparecieron por el grave "delito" de querer un pedazo de tierra, no un pedazo grande, no un pedazo chico, sólo un pedazo al que se pudiera sacar algo para completar el estómago?¿Quién tiene que pedir perdón y quién puede otorgarlo?
¿El presidente de la República? ¿Los secretarios de Estado? ¿Los senadores? ¿Los diputados? ¿Los gobernadores? ¿Los presidentes municipales? ¿Los policías? ¿El ejército federal? ¿Los grandes señores de la banca, la industria, el comercio y la tierra? ¿Los partidos políticos? ¿Los intelectuales? ¿Los medios de comunicación? ¿Los estudiantes? ¿Los maestros? ¿Los colonos? ¿Los obreros? ¿Los campesinos? ¿Los indígenas? ¿Los muertos de muerte inútil?
¿Quién tiene que pedir perdón y quién puede otorgarlo?
No quiero entrar en cuestiones políticas, pero me quedo con esa pregunta. Solo comparto. Si han de opinar, por favor, evítense opiniones personales respecto al conflicto armado de Chiapas y su visión sobre el EZLN. Creo que ésto va más allá.
10 enero 2012
Reía de tanto llorar
Regresaba leyendo a Desmond Morris en su libro El mono desnudo y curiosamente encontré algo referente a la risa y el llanto. Pienso que tiene que ver con el miedo, la alegría y el amor. Me reía bastante y pensaba en esa casualidad de estar viendo emociones y sensaciones en el curso y luego leer comportamientos que van de la mano, con este libro. Comparto aquél fragmento:
Parece como si la
reacción de la risa fuese una evolución de la del llanto, como señal secundaria
producida subsiguientemente. Ya he dicho que el llanto se presenta en el
momento de nacer: en cambio , la risa no aparece hasta el tercer o cuarto mes.
Esta aparición coincide con el desarrollo del reconocimiento de los padres. El
niño inteligente puede reconocer a su padre, pero es el niño que ríe el que
reconoce a su madre y a distinguir a ésta de los otros adultos, el niño puede murmurar y emitir sonidos
inarticulados, pero no ríe nunca. Cuando empieza a distinguir a su propia
madre, empieza también a tener miedo de los otros adultos, de los extraños.14 mayo 2011
La palabra

02 septiembre 2010
Querido señor visitador
Querido señor visitador:
No se espante, ni se acongoje, ni sufra, ni sepa. Realmente hay muchísimas más cosas que el pesimismo, la mediocridad social, la violencia y la mala educación. Hay más que guerras estúpidas, políticos corruptos, gente paranoica, medios amarillos, rojos y negros. Hay más que todo eso.
Señor visitador, tenemos nuestras playas, nuestras ruinas, nuestros monumentos, la Ciudad de México es bellísima… pero no se fije en la contaminación, le puede dar conjuntivitis o cisticercosis por comer cerdo en la calle, pero no se fije en eso. Además, nuestros personajes del Bicentenario están de moda: Octavio Paz, Sor Juana… ésta chica de cuyo apellido no quiero… perdón… no puedo acordarme.
Estoy de acuerdo en el otro tema que comenta, pero qué podemos hacerle. La libertad tenía que llegar a los temas de géneros, a la libre elección de parejas y que éstas se puedan casar, ya verá que habrá niños maravillosos criados por padres homosexuales (es sarcasmo, señor visitador). También lo de la libertad femenina… vaya… eso de la libertad… ¡Benditos franceses! Ahora hay programas exclusivos de transporte para ellas, se hacen muchas secciones en servicios públicos exclusivos para las damas. No para nada… todo esto no les importa a los hombres, salvo que el autobús exclusivo para mujeres, niños y ancianos, les haga perder más tiempo, entonces sí, pero nada más allá de unos cuantos comentarios. Lo sé, tienen que entender y se lo han ganado por "calientes". Y no, no se apure, que la sociedad no se divide por estas cuestiones de género, aquí, el hombre y la mujer van de la mano, siempre iguales ante la ley y ante Dios, y como tal, debe permanecer y yo creo que no tardará en revocarse eso de los matrimonios gay. Por cierto, eso del asunto entre el Jefe de la Capital y la Iglesia, pronto se arreglará… siempre es así. Es el único detallito por acá.
Lo de la lucha contra el narcotráfico, señor, con todo respeto le pregunto: ¿Cuándo había visto a un Presidente enfrentarse cara a cara contra esos maleantes? ¿Cuándo? Es meritorio, es un ejemplo para el mundo y por supuesto que algunas de las cosas que se anuncian son alteradas por los medios para ganar más rating. Las televisoras ya no saben ni qué intentar para desprestigiar al Señor Presidente de la República, es más, todo el pueblo está con él, tratando de superar la pérdida de su gran amigo, casi hermano, que perdiera la vida en un accidente aéreo. Sí… nuestro Señor Presidente está de luto todavía, pero lo superará, ya lo verá.
Así van las cosas por aquí, le repito, no deje de visitarnos, no se espante, no tema, además estamos de fiesta, para olvidar todos nuestros males, aunque realmente, y queda entre nosotros, no sé de qué se queja tanto la gente, si aquí no pasa nada.
Afectuosamente,
El Águila sobre la espina del nopal.
Realizo esta entrada pues me nació la idea al leer el blog de Nerak, quien además, me sigue agregando en la lista que coloca para sus entradas de Hablando Ando. Saludos para Nerak.
19 agosto 2010
¿Usted qué opina?
Una compañera, que por un momento imaginaré que no es tan necia como es, comentaba en un curso sobre valores sobre una situación: si tú estuvieras frente a una persona que te tiene cautivo y la única forma de escapar y salvar la vida es matándolo con un arma que encuentras y puedes usar en ese momento ¿le asesinarías? Ella respondía que no porque hay que preservar la vida y que la vida es algo único y muy valioso. Así fue en pocas palabras.
Hoy llego cuando la conversación habla de los presos en las cárceles de México y sobre garantías individuales violadas, cosas que no suceden, gracias a Dios, en nuestro país y que son puro cuento. Total, la misma compañera comentaba que si alguien cometiera un delito atroz, lo justo sería que pasara sufriendo lo que sufren los presos en estás prisiones: violaciones, golpizas, extorsiones, etcétera.
¿La compañera que no mataría a su captor aunque fuera su única opción para sobrevivir prefiere que los delincuentes sufran?
Le pregunté y se quedó aturdida en su consciencia. Lo malo es que es fanática del bien religioso católico y de un sentido de maternidad tan animal pero que con palabras se transforma en humano y ella lo transforma en divino y único.
En fin, ¿usted qué opina?

