31 octubre 2006

DEL MEXICO DELINCUENTE

Diversas Raterías

-Los agentes de la policía que vigilan las estaciones con objeto de impedir las raterías, aprehendieron en "infraganti" delito a los conocidos rateros Agustín Rodríguez y Jesús Magos, cuando despojaban a dos cándidos forasteros que se recreaban contemplando la estación, muy ajenos de que estaban siendo despojados de sus carteras que contenían el capital que destinaban a pasar unos días en la metrópoli.

-Guadalupe Delgado, encargada de una fonda situada en una de las calles de Cocheras, se quejó ante el comisario de la Primera Demarcación en contra de seis soldados que la noche del viernes llegaron a su establecimiento y la obligaron a abrirlo.

Tan pronto como consiguieron que les abrieran las puertas, mediante las amenazas que profirieon y haciendo uso de sus armas, intimidaron a la quejosa, a su sirvienta Consuelo Romero y a Ponciano Mejía, para que les entragaran todo el dinero que tenían, llevándose doscientos setenta y cinco pesos, producto de la venta.

No contento con esto, se llvaron a los tres al cuartel de San Pedro y San Pablo, donde los tuvieron encerrados unas horas, poniéndolos después en libertad. El acta que se levantó con éste motivo ya fue consiganda al turno para las respectivas aclaraciones.

Fragmento de la columna: "DEL MEXICO DELINCUENTE" del diaro: "EL UNIVERSAL" publicado el día domingo 1º de octubre de 1916.

28 octubre 2006

Recordando...

Hoy me puse a hacer quehacer en mi casa (increíble pero cierto) y encontre lo que llamo: "la bolsa de los recuerdos" y es que en una bolsa de papel cartonizado (si así se puede llamarle) guardo muchas cosas que me hacen, en los días como hoy, recordar muchas cosas, tristezas, alegrías, corajes, rencores, sabores, etc. Fue entonces que saqué de ahí un par de cartas de una chava ex-novia de hace ya un buen rato. Me puse a reír por lo bueno que pasamos y también por su forma de escribir. Yo no sé si parte de lo que dice es fusilado de otra parte, es igual, me hizo reír y recordar. Por respeto no daré el nombre.

Aquí el escrito:

¡Hola! =)

Solo te escribo para decirte lo mucho que te amo bueno eso tu ya lo sabes no? por que creo que te lo demuestro cuando te beso, te abrazo, etc, etc: solo digo que a mi me encanta la relación que llevamos, por que si te das cuenta casi no peleamos o mas bien no peleamos eso para mi suele ser muy importante en una relación. Las horas que no estas a mi lado suelen ser eternas, es como si tu fueras el pan y yo la mermelada sin ti no es agradable el desayuno por que no hay a quien embarrarle la mermelada osea que yo necesito de tí, tu eres mi motor, mi manera de sentirme bien y amada por alguien que me escucha y me da consejos. Cuando estoy contigo encuentro la manera de sacar todos mis miedos. Tentando al futuro con el corazón, pero el que mas bien está tentando mi corazón eres tú, ya lo agarraste, lo abrazaste, solo espero que no lo vayas a maltratar, por que otras manos no tendrán la delicadeza que tienen tus manos al tocar mi corazón, tu eres como un espectáculo de estrellas bailarinas, juguetonas, jamás antes visto osea que me sorprende al verlo por que jamás en la vida lo he visto. Eres como la fresa de mi malteada y sin ella no es lo mismo.

Antes que nada te quiero agradecer por todo lo que me haces ver y que descubro a tu lado, como algo jamás experimentado por mí y descubierto magníficamente por tí.
Gracias.
Recuerda que te amo y jamás me cansaré de decirtelo te amo, te amo, te amo...

Eso es todo. Y pensar que terminamos por "cansancio", pero fue algo bueno.
Nota: Las imagenes y eso publicadas en ésta entrada son fragmentos del escrito original.

<¿Qué tal tú? ¡Es delicioso conocerte, y me da igual! ¡Verte de pronto en un recodo, y total, volver a desaparecer!

27 octubre 2006

Epistolario del subdesarrollo

Epistolario del subdesarrollo Silvio Rodríguez 1969

No No tengo que cerrar los ojos para ver Para ver aquella tarde en que Noel y yo cantábamos Y nos interrumpían pidiéndonos Canciones de Manzanero.



No No tengo que cerrar los ojos para ver Para ver las servilletas del Hotel Nacional Decorando el Congreso Cultural Que las pusieron lindas casi psicodélicas y todo Pero ahora se han descosido Las puntas y ya no es fresco comer ahí.


No No tengo que cerrar los ojos para ver Para ver las medias de hilo tan mal hechas Que se hacen las muchachas Que no pueden ir a Londres a comprarlas.


No No tengo que cerrar los ojos para ver Para ver a los pobres muchachitos Que arreglan como pueden sus pantalones Y los convierten en campanas Sordas o sórdidas.

No No tengo que cerrar los ojos para ver Lo mal que tiñen nuestros tintes Que se le caen de la ropa a las muchachas De cintas que quisieran ser tan brillantes Como el eastman-color Porque quien que haya visto Juego de masacre no ama el color para siempre.

No No tengo que cerrar los ojos para ver No tengo que cerrar los ojos para ver Lo que es nuestra moda a go-go Nuestros peinados Nuestros estilos de bailar siempre a la Retaguardia de cualquier extranjero.



No No tengo que cerrar los ojos para ver No tengo que cerrar los ojos para ver Que nuestros jóvenes Quieren esas cosas Que para verlas tengo que cerrar los ojos Y pensar el futuro.


No tengo que cerrar los ojos para ver No tengo que cerrar los ojos para verlos Ahora a ustedes apenas dentro del pequeño espacio De mi guitarra rompiéndose el alma y las manos Para vivir en un país de buenas servilletas

Pantalones de campanas sonoras Y colores que hagan palidecer a Europa A Europa misma, sí A Europa.

¡No tengo que cerrar los ojos para ver!

26 octubre 2006

Los apuntes de cocina de Leonardo Da Vinci.

Acerca de los procederes indecorosos en la mesa de Mi Señor Ludovico

Hay ciertos procederes indecorosos que debe evitar todo invitado a la mesa de Mi Señor Ludovico (este catálogo está basado en observaciones que realicé a lo largo del último año entre los que se sentaron a la mesa):

  • Ningún invitado se deberá sentar encima de la mesa, ni de espaldas, ni en la falda de otro invitado.
  • No deberá poner su pierna encima de la mesa.
  • No pondrá para comer su cabeza en el plato.
  • No tomará la comida de su vecino sin pedirle permiso antes.
  • No colocará trozos de su propia comida masticados a medias en el plato de su vecino sin primero preguntarle.
  • No limpiará su chucillo en la ropa del vecino.
  • No tallará sobre la mesa con su cuchillo.
  • No pondrá comida de la mesa en su bolso ni en su bota para comerla después.
  • No limpiará su armadura en la mesa.
  • No morderá la fruta y la devolverá a la fuente.
  • No escupirá frente a él.
  • Ni tampoco a un costado.
  • No pellizcará ni golpeará a su vecino.
  • No dará codazos ni hará ruidos con la nariz.
  • No hará caras feas ni girará los ojos.
  • No se llevará el dedo a la nariz ni al oído mientras conversa.
  • No hará modelos, ni nudos, ni encenderá fuego sobre la mesa (a no ser que se lo pida Mi Señor).
  • No soltará sus pájaros en la mesa.
  • Así como tampoco escarabajos ni víboras.
  • No tocará el laúd o algún otro instrumento que pudiera molestar a su vecino (a no ser que se lo pida Mi Señor).
  • No cantará, ni hará discursos, ni gritará, ni dirá acertijos obscenos si a su lado hay una dama.
  • No conspirará en la mesa (a no ser que lo haga con Mi Señor).
  • No hará los pajes de Mi Señor sugerencias lujuriosas ni jugará con sus cuerpos.
  • No se tirará encima de su vecino en tanto esté sentado a la mesa.
  • No golpeará a los sirvientes (sólo puede hacerlo en caso de su propia defensa).
  • Deberá abandonar la mesa si está por vomitar.
  • Y lo mismo si tiene que orinar.

24 octubre 2006

Festival de ajedrez Ciudad de México

Más de 13,000 personas se dieron cita en el Zócalo de la Ciudad de México solo para jugar una partida de ajedrez. Los que juegan ajedrez y no pudieron asistir, deben estar arrepentidos por ello.

Al Coky

Aunque no tenga esposa ni tu un harén, aunque no hable catalán o reniegues en swajili, ni sea blanco o seas como el betún, la escencia está en lo elemental de la canción. Te guste o no. Donde quiera que estés...

Te guste o no

Joan Manuel Serrat

Puede que a ti te guste o puede que no
pero el caso es que tenemos mucho en común.
Bajo un mismo cielo, más o menos azul,
compartimos el aire
y adoramos al sol.

Puede que a ti te guste o puede que no
pero por suerte somos distintos también.
Yo tengo una esposa, tú tienes un harén,
tú cultivas el valle
yo navego la mar.

Tú reniegas en swajili y yo en catalán...
Yo blanco y tú como el betún
y, fíjate,
no sé si me gusta más de ti
lo que te diferencia de mí
o lo que tenemos en común.

Te guste o no
me caes bien por ambas cosas. Lo común me reconforta,
lo distinto me estimula.

Los dos tenemos el mismo miedo a morir,
idéntica fragilidad,
un corazón,
dos ojos y un sexo similar
y los mismos deseos de amar
y de que alguien nos ame a su vez.

Te guste o no